jueves, 25 de febrero de 2010
Cuando alguien se va…
martes, 16 de febrero de 2010
Claro Oscuro
Me siento como arena y mar,
solida y liquido a la vez,
tan triste aun en medio de tanta alegría
y tan dichosa aun sumida en la desgracia…
Hoy se que amar y querer no es lo mismo,
pero sabe igual,
hoy veo el sol con los ojos cerrados
y entiendo que no comprendo
absolutamente nada
y me rio, Oh Dios, como me rio,
en medio de tanto llanto.
Y es que aun gritando
con los labios cerrados,
siento que me escucha
hasta el mas sordo ermitaño
y paso transparente
ante la vista de todos.
jajaja
Y es que estar vivo es la mas dulce ironía
lunes, 8 de febrero de 2010
Mientras bailabamos…
Dalia contoneaba sus caderas al ritmo de la música tecno, los ojos cerrados para sentir el ritmo recorrer su figura, las venas intoxicadas producto del éxtasis…
Ian la observaba sigiloso desde la barra, como tigre hambriento acechando su presa, se paso la lengua por los labios, sintiendo la victoria de encontrar su objetivo y se acerco decidido hacia la inocente.
La música se ponía cada vez mejor, Dalia pasaba sus manos por su cuerpo, cuando de pronto sintió como la abrazaban por detrás, abrió los ojos aturdida dispuesta a golpear al intruso y pasó…
Sus miradas chocaron, Dalia se sumergió en el mar azul de los ojos de Ian, Ian se perdió en el misterio de sus ojos negros… y la música seguía sonando…
Ian, tomo a Dalia de la cintura induciéndola a moverse junto a el, Dalia hipnotizada por su fragancia, dirigió sus manos curiosas a su cuello, sintiéndose erizar con cada roce, cerro los ojos confiada, aunque estaba en manos de este desconocido, moviéndose lento, rozándose lento, tocándose lento…
y sin poder evitarlo Dalia empezó a soñar, que tal si este fuera su compañero ideal? aquel con quien descubriera el sexo con amor?, y que si les gustaban las mismas cosas?, se casarían?… jajaja Dalia no pudo controlar una carcajada al pensar en esta absurda idea, mientras la música continuaba en su acto.
Mientras… Ian disfrutaba al frotar el cuerpo de Dalia con el suyo, la desnudaba en su mente recorriendo, su piel con sus manos, pasando su lengua por sus labios y sin poder evitarlo Ian empezó a maquinar… cuanto me tardara llevarla a la cama?…
Alguien dijo una vez… lastima que no recuerdo quien… Los hombres, son de Marte, las Mujeres somos de Venus… Tenia razón.
miércoles, 3 de febrero de 2010
Sueños de una prostituta
jueves, 7 de enero de 2010
Menstruación (Cuidado con lo que deseas… por que podría hacerse realidad)
Melisa se acerco lentamente a Daniel, las piernas le temblaban y en silencio todo su cuerpo lloraba su descuido. cuando llego a donde Daniel estaba lo halo aparte.
-Daniel, tenemos que hablar- Daniel se puso nervioso y comenzó a sudar a mares, por que antes de que Melisa hablara el ya sabia lo que iba a decir.
-Maldición- fue lo único que dijo, sintiendo como sus ojos se llenaban de lagrimas. hace tres semanas que a Melisa no le llegaba la menstruación y su amiga Laura le había dicho que se hiciera una prueba.
-Estoy embarazada- dijo Melisa antes de cerrarse a llorar y visualizar como su mundo se caía en mil pedazos, apenas tenia 16 años y cursaba el 3er curso de la secundaria en un colegio de prestigio, pero todo eso acabaría para ella, por su descuido…
-Vamos a tenerlo- susurro Daniel, mientras secaba con amor las lagrimas de Melisa- Nada va a pasar.
-Pero tendré que irme del colegio…
-Melisa esta no es la única escuela, mira termina este año y luego sigues en otra- Melisa no paraba de llorar, mirando con desprecio su estomago.
-Oye, Meli… este es nuestro hijo y es inocente, este es nuestro problema y el no tiene culpa de esto- fue la ultima expresión de Daniel..
A partir de ese día todo cambio para Melisa, algo en su cuerpo comenzaba a formarse, sus células, se dividían para dar paso a una nueva vida y la menstruación no le llegaba… Melisa se la pasaba como en otro mundo y estaba en otro mundo cuando su amiga Laura le hablo.
-Oye Meli, ya estas mas gorda, en poco tiempo se dará cuenta tu madre y en el colegio ya están hablando de ti.
-y que puedo hacer Laura, Daniel no quiere que lo bote.
-Que estúpida eres! el no tiene que saberlo, los abortos suceden, oye no seas tonta, toma- le dijo Laura pasándole a Melisa una caja de pastillas y le explicaba lo que tenia que hacer.
Una semana entera paso Laura con la caja de pastillas en la mochila, confundida e indecisa sin saber que hacer, mientras su estomago seguía creciendo, sus piernas iban engordando y la menstruación no le llegaba….
Se sentó en su cama acariciando su estomago mientras recordaba las palabras de Laura- eso es una bola, no tiene ni dos meses, lo único que vino fue a dañar tu vida. Saldrá como si fuera la menstruación.- Melisa no dudo mas, se tomo todas las pastillas y se hecho a dormir… en un sueño profundo y extraño, soñaba con un bebe lo tenia en sus brazos,
sentía su calor, de pronto el niño comenzó a crecer en sus brazos y no era un niño, era una niña hermosa igual a ella que la miraba con los ojos de Daniel, y se reía…
se reía con una sonrisa perfecta, entonces puso la niña en el suelo, que ya tenia como ocho años, la niña la tomo de las manos y la condujo hacia un túnel.
Melisa se dejo guiar pues estaba deslumbrada por la belleza de su hija, y se dejo guiar mas allá del túnel, mas allá de las nubes, mas allá de este mundo, mas allá de esta vida.
Al día siguiente cuando la madre de Melisa entro a la habitación, la encontró fría y pálida, y al quitarle la sabana fue tan grande su horror que cayo desmayada, Melisa estaba ensangrentada de la cintura para abajo, toda la cama estaba llena de sangre, manchando el cuerpo sin vida de Melisa, que ya no respiraba.
Al fin lo había logrado… al fin le había llegado la menstruación.
martes, 17 de noviembre de 2009
Pertenencias (confundiendo los sueños con la realidad.)



-me ama- saboreo ella en su mente sintiendo el abrazo cruel y placentero de su amor perfecto, demasiado perfecto para ser cierto, para ser duradero, para ser real...

-ummm, yo en realidad tengo que irme... dijo el alejandose y yo senti mis ojos llenarse de lagrimas pensando que mis sueños se estaban haciendo realidad.


viernes, 30 de octubre de 2009
Amar duele
-Hey Amy
-Perdón?
-no me reconoces?, soy yo Marcos- los ojos de Amy se abrieron de par en par y al instante se llenaron de lagrimas, soltó su brazo de las manos de Marcos y siguió caminando.
- Amy espera!!- marcos estaba confundido no entendía la razón del rechazo de Amy por lo que recordaba nunca le falto el respeto a Amy así que no había razón para que ella huyera de el.
- Amy detente por favor!- grito Marcos mientras se acercaba, Amy caminaba cada vez mas rápido así que Marcos no tuvo mas remedio que detenerla tomándola por los brazos.
-oye que te pasa?, te hice algo? Respóndeme por favor!!!- Amy no hablaba ella solo lloraba y evitaba mirarlo a los ojos.
- Amy por el amor de Dios que pasa?- Amy levanto su mano y la puso en frente de la cara de Marcos exhibiendo su lujoso anillo de bodas.
-Esto pasa!!!- le grito mientras Marcos la soltaba lentamente, al fin lo había entendido el primer amor de su vida estaba casada con otro.
-que haces acá? Viniste a recordarme lo que pude ser y no soy? Viniste a echarme en cara lo miserable que es mi vida- Marcos se quedo en silencio examinando cuidadosamente la situación, no entendía lo que Amy le decía, y a la verdad el mismo ya no deseaba estar allí.
-Que pasa? Ahora no vas a decirme nada?- exigió saber Amy con su mirada inquisidora.
-yo… lo siento…no debí haberte molestado. Susurro Marcos mientras daba media vuelta y se alejaba con la cabeza hecha un lio, Amy tardo un momento en reaccionar pero por primera vez hablo el corazón y callo el orgullo.
-Marcos no te vayas… quieres tomar un café conmigo?
Marcos se detuvo en seco amaba la voz de Amy y ni podía negársele. Entraron a un café pequeño y allí conversaron por varias horas, riendo y hablando de mil cosas absurdas para no tocar las teclas delicadas… pero el tiempo corría y Amy tenia que irse…
-ammm, Marcos no sabes todo lo que siento al verte…- susurro Amy con el corazón en la boca- pero yo tengo que irme…-
-Lo se… Amy yo solo quiero hacerte una pregunta, te veré de nuevo?
-quien sabe… dijo Amy con una sonrisa triste mientras salía del café.
Los días pasaban tristes para Marcos que cada mañana pasaba horas en la misma esquina donde vio a Amy, pero ella no volvía a pasar, así que decidió irse y tomar un café, en aquel lugar donde había vuelto a ver al amor de su vida. Se sentó en la ultima mesa y tomo el primer sorbo de café, cerrando los ojos y saboreando cada instante…
-Hay espacio para alguien mas en esta mesa?- Marcos levanto los ojos no podía creerlo, tanto tiempo buscando a Amy y la encontró cuando se había rendido.
-ok, si no quieres que me siente me voy- dijo Amy al ver que Marcos no respondía.
-No!!, siéntate por favor. Que te trae por aquí?
-Es un café no? Vine a tomar uno.
-claro.- dijo Marcos perdiéndose en los ojos de Amy- sigues teniendo la misma mirada tierna de hace diez años…
-tu también te ves muy…- Amy miro con rostro de preocupación a la puerta, un hombre con un traje negro venia entrando y hablaba con el dependiente del Café mientras fumaba un cigarro.
-Marcos perdona tengo que irme- dijo Amy levantándose y corriendo hacia la puerta trasera del Café, Marcos corrió detrás de ella y salieron a la calle.
-Amy espera que pasa?
-aléjate de mi Marcos, es lo mejor.
-Ese hombre, en el café, es tu marido?
Amy se hecho a llorar, asintiendo con la cabeza.
-pero no entiendo Amy, te casaste con el… lo amas…
-No!- Grito Amy- ya olvidaste todo lo que vivimos, lo que tuvimos?-susurro Amy acercándose con amor al rostro de Marcos y sosteniéndolo entre sus manos- fue un matrimonio arreglado, mi padre cayo en la quiebra y el padre de Dylan es el hombre mas..
-Dylan?, te casaste con Dylan?- Dylan Thompson era el chico mas popular de la escuela de Marcos y Amy, un tipo rico sin escrúpulos ni moral de ningún tipo.
-ya entiendes por que no podemos estar juntos, te matara y a mi si se entera.- Marcos se quedo en silencio tratando de asimilar todo lo que había escuchado, se acerco a Amy y
La beso.
-Marcos vámonos de aquí, llévame lejos, por favor…- susurraba Amy entre sollozos mientras besaba al amor de su vida.
Marcos llevo a Amy a su casa y juntos recordaron su primera vez, entre miles de besos y caricias que se debían mutuamente y varios meses duraron en la clandestinidad, dándose en una hora las caricias de toda una vida, enredados entre sabanas blancas,
pero su felicidad fue muy corta y un día Amy llamo a Marcos y desde que su voz atravesó el teléfono Marcos supo que ese era el final.
-Tenemos que hablar Marcos
-Amor mío, dime donde y hay estaré.
-En el café de siempre a las 7:00
-te am... susurro marcos pero ya Amy había cortado.
A las 7 menos cuarto Marcos estaba allí bebiendo, preparándose para lo que sabia que venia, Amy llego con el rostro mas pálido que de costumbre y se sentó sin decir nada.
-Quieres?- pregunto Marcos ofreciendo una copa de vino, Amy la rechazo sin mirar, y ya con esto era suficiente, pues Amy amaba el vino.
-Ya me vas a decir que es lo que pasa?- pregunto Marcos desconcertado a lo que Amy rompió a llorar.
-Maldición Amy, deja de llorar y dime lo que pasa!!! Es Dylan? Se entero?, Amy háblame sabes que lo resolveremos, sea lo que sea lo resolveremos.
-tenemos que terminar.- Marcos se quedo en shock, sabia que esto en algún momento pasaría pero no imaginaba que fuera tan pronto.- pero… que ocurre, Dylan ya lo sabe? Te amenazo?
-No.
- y entonces?, explícame, Amy te estoy hablando!!!!!!
-No puedo seguir engañando a mi marido, me siento, me… siento como una cualquiera.
-Amy… pero por que dices eso?
-es la verdad.
Marcos se quedo pensativo, al fin y al cabo Amy ya tenia una vida cuando el apareció y no era justo que el llegara a destruírsela ahora.
-yo… no se que decir-
-Dime que me perdonas y te olvidaras de mí.-
-Yo no tengo nada que perdonar Amy y sobre olvidarte…- dijo clavando su mirada en los ojos de Amy- tu sabes que eso nunca!!!,- Amy se levanto llorando y salió del café la lluvia caía incesante y sentía su corazón romperse en cada paso,
cuando sintió que ya la lluvia no la mojaba y se desvanecía, pero el brazo fuerte y fiel de Marcos que la sostenía para que no cayera. Amy se volteo y se abrazo con fuerza al cuello de Marcos sollozando.
-te amo Marcos, te amo, tu eres el único que he amado y yo…
-shhhh, yo también te amo- susurro Marcos parando un taxi y mientras abría la puerta de este le daba un beso de adiós al amor de su vida…
Meses después Amy acariciaba el fruto de su amor con Marcos mientras las lagrimas caían incesantes de su rostro.
-A veces decir adiós es la mejor solución, pues hay amores mas grandes que otros, pero el amor que hoy queda en nosotras dos- susurraba acariciando con todo el amor del mundo su estomago. – ese jamás morirá.-
Amy estaba embarazada de Marcos y sabia que si Dylan se enteraba ella moriría llevándose el único testigo de su amor por Marcos con ella, ella sabia que Marcos jamás abandonaría a su bebe, pero la vida nos pone a decidir…
El amor duele, pero es necesario.



